Aun lo recuerdo como si fuera ayer, recuerdo la cara del taxista que nos miraba por el espejo retrovisor, no nos molestamos en ser discretos, esos besos fueron los mas tiernos y apasionados de toda mi vida, no hubo malicia solo dos chicos de 15 años besandose arrinconados en el asiento tracero de un taxi. Volveré a tenerte en mis brazos para besar tu delgado cuello, lo sé.

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